Arte prehistórico

El arte paleolítico (35.000-15.000 a.C.)

La prehistoria es el periodo histórico más largo y por lo tanto el más difícil de estudiar. Abarca desde la aparición del ser humano hasta la invención de la escritura, hace uno 5.000 años. Al no disponer de documentos escritos, la prehistoria solo puede estudiarse a través de los restos o documentos materiales que han llegado hasta nuestros días.

El arte prehistórico se desarrolló en todos los continentes habitados, relacionado con las creencias místico-religiosas ligadas a un rol social. Por ello, este arte debe estudiarse también desde un punto de vista antropológico, arqueológico e histórico.

Las primeras manifestaciones artísticas que podemos encontrar tienen aproximadamente 30.000 años. Durante el paleolítico superior, aparecen las cuevas decoradas, muchas de ellas en España, Francia e Italia. En su mayoría, las cuevas presentan pocas figuras, y solo algunas destacan por la abundancia y la calidad de las obras de arte que contienen.

Arte rupestre

La decoración de las paredes de las cuevas se conoce como arte rupestre. La mayoría de las pinturas se realizaron en las zonas más profundas de las cuevas, sobre el techo o las paredes.

Los “artistas” paleolíticos utilizaron diversas técnicas, sobretodo el grabado y la pintura. La técnica más simple es la realización del trazado de la figura sobre una superficie arcillosa o blanca, aunque también realizaron bajo relieves y esculturas en arcilla. Los pigmentos utilizados eran el negro y el rojo, en sus diversas tonalidades y el amarillo u ocre. Los colores se mezclaban con diferentes aglutinantes como la grasa animal, la sangre, resinas o agua. La aplicación se realizaba directamente con los dedos, con un pincel de pelo de animal o soplando por un tubo de hueso.

En España, las cuevas más importantes son las Cuevas de Altamira. Aunque también destacan las cuevas de El Castillo, la Pasiega y Tito Bustillo. En Francia, destacan las cuevas Lascaux, Trois-frères y Niaux, entre otras.

A la izquierda: visión general de las Cuevas de Altamira
A la derecha: Cuevas del Castillo, ambas en Cantabria

La representación de las figuras se realiza mediante líneas muy sencillas. Un gran número de representaciones corresponde a las figuras zoomorfas; caballos, bisontes, siempre representados de perfil. Las representaciones antropomorfas son mucho más simples y poco desarrolladas.

Cueva de Lascaux, Francia

Temática del arte rupestre del paleolítico

Animales o zoomorfos: caballos, bisontes, cérvidos y mamuts, entre otros.

Figuras humanas o antropomorfas: representación de las manos. Pueden aparecer en positivo, cuando impregnan la mano entera de pintura y la aprietan contra la pared; o en negativo, cuando colocan la mano en la pared y perfilan el exterior.

Signos o ideomorfos: motivos lineales, geométricos o en general los calificados como ideomorfos, abstracciones o grafías, son una constante. Los signos suelen surgir asociados a lo animales. Adquieren distintas maneras de crear composiciones. A la izquierda aparece una vulva femenina.

Arte mueble

Además del arte rupestre, el hombre paleolítico desarrolló un arte transportable. Bajo este epígrafe englobamos todos aquellos objetos que mantienen al menos una grafía o representación de origen humano, y que poseen la capacidad de ser transportados. En este descripción caben un sinfín de piezas fabricadas, transformadas o usadas, de desigual tamaño, naturaleza y complejidad figurativa y funcional.

La mayoría son pequeños objetos de uso cotidiano, realizados en hueso, asta o marfil. Sin embargo, otros posiblemente tuvieron un carácter simbólico, como por ejemplo los bastones de mando o las placas con animales grabados.

Los bastones de mando son piezas, por lo común de asta, que presentan una o varias perforaciones circulares. Su utilización ha sido muy controvertida, ya que hubo un tiempo en el que fueron denominados bastones de mando, lo cual llevaba implícito un significado de poder o de distinción. Una reciente hipótesis propone el manejo conjunto del sistema propulsor-bastón perforado para la caza.

Por otro lado, debemos mencionar los propulsores. Se utilizan conjuntamente a los bastones de mando. Sus formas pueden resumirse en dos grupos: simples y escultóricas. Las piezas más espectaculares serían las del segundo grupo, las escultóricas; son propulsores de bulto redondo con representación de animales, de tal forma que muchos de estos ejemplares asumen la categoría de auténticas obras maestras del arte universal. El propulsor en sí, aporta más energía al disparo que el simple lanzamiento y proyecta a mayor distancia.

Propulsor realizado en hueso con la representación de una hiena. A la derecha un bastón de mando con un grabado de un cérvido.

Los objetos más importantes del arte mueble son las Venus. Se trata de pequeñas esculturas, de entre 5 y 20 cm, de bulto redondo y con la característica común de la exageración de los rasgos femeninos (sexo, senos y caderas). Posiblemente el significado de estas figuras tuviera relación con la idea mágica-religiosa relacionada con la fertilidad. Se las denomina venus esteatopigias y son tan populares como los bisontes de Altamira.

La más reconocida es la venus Willendorf, aunque también son muy importantes las venus de Lespugue, Grimaldi y Laussel.

Venus de Willendorf

Para finalizar con el arte mueble, una pieza más que curiosa es la que encontraron en el yacimiento de Standel, en Alemania. Se trata de una pequeña escultura de un hombre-león. Un personaje aparentemente masculino en actitud de marcha.

Hombre-León del yacimiento de Standel, Alemania

Significado

La función o el significado que tuvieron estas creaciones artísticas sigue siendo un reto para los historiadores. Las teorías más consolidadas giran en torno a las creencias mágico-religiosas, donde tendrían cabida los rituales. Mediante las imágenes de caza que se representaban en las cuevas, se intentaba atraer al animal, es decir, atraer a la caza y por lo tanto el sustento. En sus Venus, se busca potenciar la fertilidad de la mujer.

Arte Rupestre del Postpaleolítico: EL LEVANTE ESPAÑOL (10.000-6.000 a.C.)

En este momento se establecen unas condiciones climáticas parecidas a las actuales, concluyendo la última glaciación. Como consecuencia, el hombre modificó su forma de vida. Abandonó las cuevas y se estableció al aire libre o en abrigos rocosos. Empezó a fabricar herramientas de piedra, a hacerse sedentario, construyó nuevas armas y convirtió la recolección de frutos en una tarea sistemática. Por lo tanto, las manifestaciones artísticas de este momento se extenderán. En el levante español podemos encontrar grandes ejemplos de ellas.

Al contrario que el hombre paleolítico, las pinturas levantinas fueron realizadas al aire libre, en abrigos rocosos localizados casi siempre en zonas altas, dominando el paisaje. Se trata de una pintura monócroma, en rojo y negro. En cuanto al estilo, podemos ver un cambio, ahora las pinturas son más vivaces y hay más movimiento.

Se continúa pintando a los animales pero los protagonistas serán ahora las figuras humanas. Se representan escenas de la vida cotidiana. Podemos verlas en las escenas de caza y luchas tribales en Castellón, y las escenas de culto y danzas rituales en Lérida. Las figuras se ordenan siguiendo cierta estructura social, encabezados por un jefe al que representan más grande y con más adornos.

En el caso de las mujeres se las representa siempre en escenas domésticas y sedentarias.

A la izquierda, representación de un hombre armado en actitud de movimiento. Pertenece a las escenas de Valltorta en Castellón. A la derecha, un calco de la Danza de Cogul en Lérida.

El Megalitismo: la arquitectura de la fachada atlántica y la ciclópea de las Islas Baleares

Alrededor del V milenio a.C. se descubre la ganadería y la agricultura. Se abre paso el Neolítico, desarrollándose la arquitectura megalítica. Estas construcciones, realizadas con grandes piedras, son el comienzo de la arquitectura adintelada o arquitrabada.

Tipos de construcciones

Menhir: un monolito hincado en el suelo. Puede aparecer solo o alineado con otros, en ese caso hablamos de un alineamiento. El más famoso es el de Carnac, en Francia. No se conoce cuál era su función pero existen hipótesis que defienden que se trataba de señalizaciones de caminos, campos sepulcrales o puntos de referencia.

Crómlech: alineamiento en forma de círculo. El más importante es el de Stonehenge, en Gran Bretaña. Las piedras se colocan en dos círculos concéntricos, con una gran losa o altar en el centro. Lo más probable es que se tratara de un recinto sagrado.

Dolmen: construcción con función de enterramiento. Suelen estar cubiertos en el exterior por un cúmulo de tierra y piedras. Las paredes se forman por grandes losas verticales. Los hay de tres tipos: simple, de corredor o de galería.

En las Islas Baleares, sobretodo en Menorca, se realizan otros tipos de construcciones. Aquí se desarrolla la cultura ciclópea o también denominada talayótica. Los monumentos más característicos son:

Talayot: una estructura cilíndrica que probablemente sirvieron como torres de vigilancia.

Taula: en forma de mesa o T, posiblemente sirvió para fines religiosos.

Naveta: una construcción en forma de nave invertida que se utilizó como enterramiento colectivo.

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